160.- RESPOMUSO y CAMPO PLANO.

Aprovechamos la ventana de buen tiempo que tenemos el sábado, antes de que entre una nueva borrasca, y nos dirigimos al ibón de Campo Plano, en un día soleado pero ventoso.

Desde La Sarra, iniciamos la marcha pasando por el llano de Tornalizas para después atravesar el barranco de Aguas Limpias. Oímos el ruido del agua bajando impetuosa por este estrecho cañón.

Todavía queda un nevero sobre el camino, que nos obliga a desviarnos un poco del camino, ya que estaba hueco y amenaza a hundirse bajo nuestros pies.

LLegamos al embalse de Respomuso , que encontramos muy bajo de nivel, seguramente preparado para recibir el agua del deshielo.

Continuamos nuestra excursión dejando a nuestra derecha el refugio de Respomuso. A nuestra izquierda podemos ver el coloso Balaitus, con su brecha de Latour.

Seguimos hacia el ibón de Campo Plano, buscando un lugar para descansar y contemplar el paisaje, resguardados del fuerte viento.

Mientras descansamos, vemos a lo lejos el helicóptero de la Guardia Civil que está realizando un rescate en la zona de los Infiernos. Esperamos que no haya habido víctimas.

En el camino de regreso nos asombra la subida de caudal del río y las cascadas.

La app Peak Finder nos permite conocer la toponimia de los múltiples picos que podemos ver desde este entorno.

159.- CIRCULAR COLLADO PETRAFICHA-ESTRIBIELLA.

Sin duda, una de las excursiones con las panorámicas más amplias que hemos disfrutado. Tras un intento previo en el que la niebla nos aconsejó postergar, hoy nos han regalado un día, sencillamente, espectacular.

Salimos desde el aparcamiento de Taxeras, en Zuriza, tomando la GR07-variante, en dirección al collado de Petraficha. El sendero discurre primero por un bonito bosque de pinos, para salir después a una zona más agreste, en la que pasaremos junto al pequeño refugio de Chipeta Alto.

LLegamos al collado de Petraficha, que nos regala la primera de las bellas panorámicas del día.

En dirección a Navarra, podemos ver Peña Ezcaurre, entre otras cimas, que mostramos gracias a la app PEAK FINDER.

Hacia el Este, contemplaremos La Mesa de los Tres Reyes, el Mallo Acherito, el Dec de Lhurs…

En el collado comenzamos a sentir el viento, que nos obliga a abrigarnos más. Un sendero en suave progresión nos conduce a la cima de Chipeta Alto.

Desde aquí, tenemos una preciosa vista del ibón de Acherito, todavía helado en estas fechas, destino habitual de los visitantes del valle de Echo.

Hacemos constar que existen peligrosas viseras de nieve en algunos puntos y que, en los últimos metros de la subida a Chipeta Alto, hay un nevero cuya caída es letal. ¡Mucho cuidado!

Desde Chipeta Alto comenzamos a bajar en dirección al Sayéstico y el pico Tortiellas. Hay todavía nieve y vamos siguiendo el track del gps. Apenas hay unos grandes hitos de piedras que señalan la dirección, pero con niebla, será difícil orientarse en esta zona, que puede ser muy peligrosa.

Entre el pico Tortiella y el Estribiella, no hay sendero marcado y el itinerario no es evidente. Hay que estar atento al mapa o al gps. Deberemos llegar hasta el collado de Estribiella para poder coger el camino de bajada. Desde Tortiella no hay camisno de bajada hasta el aparcamiento de Taxeras.

El cartel del collado de Estribiella había sufrido los avatares del fuerte viento, así que le hicimos un pequeño apaño con un tramo de cinta americana que llevamos entre los muchos “porsiacasos” para evitar que la placa metálica se perdiese. Desde aquí hasta el aparcamiento de Taxeras, el sendero está marcado con las habituales franjas rojiblancas de los GR.

Bajamos desde el collado un buen tramo por la canal nevada y luego por encima de un cordal al final del cual nos encontramos unos prados en los que una manada de caballos pasta tranquilamente.

Hay que estar atentos nuevamente porque el camino nos obliga a cruzar el torrente. A partir de aquí una senda bien marcada, como lo está desde el collado de Estribiella, nos conduce hasta el aparcamiento de Taxeras, al que llegamos tras casi 10 horas. Nuestro gps señala más de 1354 metros de desnivel positivo y cinco horas y veinte minutos de marcha. Nuestras piernas lo corroboran.

NOTA: Realizada a finales de abril, esta ruta no exige crampones ni piolet, aunque nosotros los llevamos en previsión de que la nieve estuviera más helada.

Finalizamos el precioso día disfrutando de la excelente comida del restaurante SUBORDÁN, en Echo. Tuvimos suerte de poder pillar una mesa antes de que la terraza del establecimiento se llenara por completo. Muy buen ambiente y exquisito cierre para un día de los que recordaremos mucho tiempo.

158.- IBONCIECHO Y COLLADO MUSALES

Con una previsión metereológica de frío, debido al viento, pretendemos hacer una ruta circular desde La Sarra, en Sallent de Gállego, subiendo al collado de Musales y bajando por Respomuso.

A nuestro lado acaba de aparcar un coche con otros cuatro simpáticos montañeros del club A CIMAS, de Zaragoza con los que compartiremos buena parte de la ruta.

Comenzamos a ascender por el sendero que va recortando el trazado de la pista, hasta llegar a un punto en que deberemos de seguir ya solo por senda. Aprovechamos para hacer unas fotos del valle de Tena.

Poco después llegaremos a Ibonciecho, hoy todavía helado.

Desde aquí tenemos que ponernos ya los crampones. En previsión de que pueda haber algún paso más complicado, nos equipamos también con los arneses. La subida hasta el collado de Musales la hacemos sin ningún contratiempo, pero notamos el peso … de la mochila.

En el collado hace un viento de narices y tenemos que buscar abrigo tras unas rocas para poder reponer fuerzas en unas mínimas condiciones de confort. Las vistas son preciosas.

LLega el momento de iniciar la bajada por la vertiente de Respomuso. UMMMM. La ladera está muy pendiente y hay hielo. Hemos traído la cuerda pequeña y el grupo de Zaragoza esta vez no ha traído cuerda. Prueban por un lado, vuelven a probar… No está nada seguro. Así que optamos por la prudencia y regresamos por donde hemos venido. Judith, David, Jesús y José Antonio nos acompañan hasta la caseta del ingeniero, con una animada charla. Una vez allí, nosotros nos paramos para prepararnos un café con leche caliente, que les ofrecemos también a ellos.

Ha sido un día precioso y una excursión muy agradable. A ver si vamos cogiendo más forma física y podemos ir alargando un poco más las rutas. Porque lo de quitarnos años… lo vemos más complicado.

157.- NIEBLA EN LA MONTAÑA, MONTAÑERO A TU CABAÑA.

Para finalizar las vacaciones de Semana Santa, optamos por realizar una visita al valle de Ansó y hacer una bonita circular que hemos visto en Wikiloc. Salimos desde el aparcamiento de Taxeras, donde dejamos el coche. Solo hay otro vehículo. ¡Igual que antes de ayer en Piedrafita!

Al bajar del coche, recuerdo una visita que realicé a este lugar en compañía de mi madre, a la que recientemente he perdido. Me invade la pena y, al mismo tiempo, la alegría de haberla podido traer hasta aquí y disfrutar juntos del inicio de la primavera en estos bellos parajes. Mis padres me enseñaron a amar la montaña y nuestra tierra, a disfrutar de cada día, a no perder la inquietud por aprender… ¡Gracias a ambos!

La previsión del tiempo es de nubes y claros y buena temperatura, así que aligeramos el peso de la mochila y cogemos los crampones, en previsión de que quede algo de nieve en algún tramo del recorrido circular. Pensamos subir a Chipeta Alto desde el collado de Petraficha, luego pasar al Sayestico, al pico Tortiella y bajar de nuevo a Taxeras desde el collado de Estribiella.

Las piernas nos responden bien y vamos con buen ritmo, disfrutando de un valle prácticamente desconocido para nosotros.

Al llegar al refugio de Chipeta Alto (una pequeña caseta metálica) la niebla hace acto de presencia. Tanto el collado de Petraficha, como la subida a Chipeta Alto, se ocultan a nuestros ojos y comienzan a aparecer nubes grises que podrían traer lluvia.

Dudamos. Tratamos, sin éxito, de consultar la meteo… y finalmente ante la certeza de no poder disfrutar del paisaje y no haber venido suficientemente equipados para la nieve y el frío, optamos por regresar. No hemos traído piolet y un resbalón en estas empinadas laderas, podría ser muy peligroso sin posibilidad de hacer una autodetención.

Desde la carretera veremos más tarde como el resto del Pirineo luce un sol radiante y las cumbres elegidas por nosotros se mantienen cubiertas por las nubes bajas que nos han impedido, de momento, realizar esta preciosa circular. ¡Volveremos a intentarlo!

156.- MONDOTO.

Hoy tenemos la suerte de contar con la compañía de Rubén. Al que por fin hemos conseguido convencer para que se una a nuestras excursiones. Optamos por una ruta no muy larga, ya que él debe viajar por la tarde.

Madrugar nos premia con la posibilidad de aparcar al lado de la valla que cierra el acceso a la pista. Desde allí tomamos el sendero que va ganando altura hasta llegar a la Plana Basa.

Ahora no nos queda sino ir remontando la ladera y llegar hasta el impresionante mirador que es el pico Mondoto. Frente a nosotros los Sestrales, las Tres Marías, Las Tres Serols y bajo nuestros pies el imponente cañón de Añisclo.

155.- HOY, EN FAMILIA. IBÓN DE PIEDRAFITA.

Con la gratísima compañía de los hijos y nietos de Cuca, subimos al ibón de Piedrafita tras quedar absolutamente abrumados de la cantidad de coches y personas que hay en el aparcamiento de Lacuniacha.

Los peques se portaron como unos verdaderos campeones. Vadearon el riachuelo varias veces, subieron, jugaron, disfrutaron… y dieron buena cuenta de las patatas fritas. ¡Como no!

Por respeto a la imagen de los menores, no publicamos sus fotos, pero os garantizamos que son encantadores y sonrientes.

154.- IBÓN DE LLOSAS. (Benasque)

Con la resaca de la excursión del día anterior, por el valle de Literola, nos dirigimos al ibón de LLosas, en el valle de Ballibierna.

Afortunadamente podemos subir con el coche hasta unos dos kilómetros antes del refugio. La nieve, aparece de repente en la pista y la hace intransitable para cualquier tipo de vehículo.

Desgraciadamente, me olvido las gafas de sol en el coche y debo desandar media hora para ir a recuperarlas. Con nieve y sol, es imprescindible cuidar los ojos.

Progresamos sin dificultad, ayudados de los crampones, hasta llegar a la pleta de Llosas.

Tras una breve charla con un agradable montañero a quien se le había roto la fijación del esquí y había tenido que desistir de su excursión al pico Tempestades, seguimos hacia la cubeta que alberga el ibón. Vamos sorteando neveros y en alguno de ellos nos calzamos de nuevo los crampones. Hay mala caída y la nieve alterna zonas más blandas con otras más duras.

Por el camino tenemos la oportunidad de ver una criatura que todavía nos era desconocida: un armiño.

Por fin, llegamos al ibón, que nos recibe con su manto blanco, algo manchado de marrón por la lluvia. Hace un día magnífico y aprovechamos para echar la primera siesta montañera de la primavera.

No nos resta sino regresar disfrutando del paisaje y de la compañía.

153.- POR EL VALLE DE LITEROLA (Benasque)

Aprovechamos el magnífico regalo de Cuca, para visitar el precioso valle de Benasque, que nos queda un poco más apartado desde nuestra residencia.

Madrugamos para, desde la carretera, tomar el sendero que conduce al valle de Literola. Las primeras rampas nos llevan entre el bosque hasta alcanzar un claro, en e que hay un redil de piedras para el ganado. Poco a poco vamos ganando altura y comienza a haber cada vez más nieve.

Dejamos a nuestra izquierda un coqueto refugio que parece estar en muy buenas condiciones. Un poco más adelante tendremos la oportunidad de ver el Perdiguero y el Perdigueret.

Las rampas comienzan a ser más pronunciadas y la presencia ya continua de nieve nos obliga a calzar crampones. Nos parece una buena ocasión para practicar las técnicas de seguridad, así que nos equipamos con casco, arnés y nos encordamos para progresar por las pendientes más exigentes.

Hemos pasado una mala época y no nos encontramos muy bien de fuerzas, así que, pensando en el regreso y en el deseo de realizar al día siguiente otra ruta, optamos por dar por finalizada la excursión cuando nos resta poco más de un kilómetro para alcanzar el ibón blanco de Literola, que está totalmente oculto por la nieve en esta época del año.

La bajada nos regala las impresionantes vistas del macizo de la maladeta, el Llardana…y la exigencia de la ruta nos hace tener que admitir que hoy no era el día para haber llegado, ¡Otra vez será!

152.- CAMPING DE OZA-ACHAR DE LOS HOMBRES.

Desde el campamento de Ramiro I, en la Selva de Oza, iniciamos el sendero que sale junto a un cartel indicador al lado del puente. Rápidamente nos adentramos en el magnífico bosque que en esta época del año comienza a estar animado por los cantos de los pájaros.

El camino se va tornando cada vez más empinado conforme llegamos al barranco. El barro del tramo final antes de llegar al refugio de Acher está ahora congelado. A la vuelta encontraremos el terreno más resbaladizo.

Desde el collado, tomamos el sendero de la derecha, dejando a un lado el que se dirige al Castillo de Acher. Nos adentramos en un precioso valle por el que tenemos que ir subiendo y bajando buscando la forma más segura de cruzar los neveros sin riesgo de romper un puente de nieve.

Una manada de sarrios se aleja rápidamente remontando los neveros con increíble agilidad. Vemos también un pequeño zorro, mientras un sarrio nos observa atentamente desde lo alto.

LLega el momento de calzarnos los crampones para subir las últimas rampas hasta llegar al Achar de los Hombres. Curioso nombre.

En el collado nos quedamos sin respiración al contemplar la amplia panorámica que nos ofrece.

Bajamos hasta el refugio de Acher, donde cogemos agua en la fuente y seguimos nuestro descenso hacia el campamento. Acusamos los casi mil trescientos metros de desnivel acumulado, pero ha sido un día magnífico.

151.- CABAÑA DE BERNERA. LIZARA

Subimos al refugio de Lizara, que está temporalmente cerrado, con la idea de llegar hasta el valle de los sarrios. El día está nublado y dan lluvia a partir de las seis de la tarde. Probaremos suerte.

Cogemos los crampones y los piolets, ya que encontraremos nieve un poco más arriba del primer refugio.

Una manada de sarrios recorre la montaña con su increíble agilidad y fortaleza.

Vamos muy atentos al terreno. Algún esquiador ha pasado por el fondo del valle, pero nosotros vamos con botas y no nos fiamos de los puentes de nieve sobre el torrente. Buscamos el itinerario que consideramos más seguro. Hay laderas muy empinadas y que debemos atravesar con mucho cuidado. Hay mucha pendiente y al fondo hay rocas. Una caída podría ser muy peligrosa. Nos ponemos los crampones

LLegamos al refugio de Bernera, o Vernera. Se ha puesto a nevar con intensidad y el cielo está muy oscuro. Hay niebla. Decidimos beber algo caliente y regresar.

Los neveros, de bajada o en diagonal los hacemos con mucha cautela. Cuca está hecha una campeona. Hace un par de años hubiera pasado un mal rato en este territorio. Ha cogido mucha confianza y aprendido bien la técnica (“tengo un gran maestro y cuidador que se llama Miguel y escribe el blog”).